El museo que fue deseo de Picasso
En 1881 nacía allí en Malaga Pablo Picasso, un artista que adquirió reconocimiento a nivel mundial en vida. Esto no es un dato menor ya que a lo largo de la historia de las artes visuales no son la mayoría los que logran realmente sostener una carrera de semejante envergadura, gozando de los honores que a ello corresponde.
Contraponiendo con la vida de su contemporáneo Modigliani, con el que compartió no solo tiempo, sino espacio, sabemos que este solo obtuvo el merecido reconocimiento después de su muerte, luego de haber pasado una vida repleta de privaciones.
Pablo Picasso antes de morir pidió expresó claramente que era su deseo que exista un lugar que recolecte obras de su autoría en su ciudad natal. Siguiendo este deseo familiares de este gran pintor decidieron ofrecer la donación primera que funcionó como puntapié inicial para la creación del Museo Picasso de Málaga, el cual se ha convertido hoy en un museo importantísimo, de visita obligatoria para cualquier amante del arte e incluso para cualquier curioso que tenga la oportunidad de estar allí.
De la trascendencia del artista
Muchos son los filósofos y pensadores que han pensado en la posibilidad de hombre de vivir no solo en vida, sino después de ella.
¿Qué sucede cuando alguien muere? ¿Cuánto vive realmente una persona? ¿Sigue en vida un ser solo por el hecho de ser recordado? ¿Se puede ver al artista a través de la obra?
Y en lo que respecta a este deseo tan particular ¿qué motiva a un artista a pedir que su obra quede en su ciudad de origen? ¿Es un homenaje a él mismo o lo es a la ciudad que lo vio crecer profesionalmente?
¿Qué se ve en la obra?
La historia del arte nos ha demostrado que no solo los artistas, sino que las obras tienen la capacidad de trascender los tiempos históricos. Y no solo eso, sino que es a través de las mismas por las que se puede comprender mucho de lo que pensaron los hombres que en cierta época habitaron cierto lugar.
En las obras de arte se filtran los supuestos y las variaciones de una época. Y el cubismo, como uno de los movimientos que más se lo recuerda a Picasso, ciertamente tiene mucho que decir de una época en la cual las vanguardias eran protagonistas.
